Terremoto 27/feb/2010

A las 3:34am comenzó algo que dividirá la memoria de las personas y la historia contemporánea. Un terremoto grado 8.8 en la escala de Richter en su epicentro (muy cercano a Concepción, en la costa de la región del Maule).

Junto a mi familia pasamos este terremoto en Viña del Mar, en donde se vivió con una intensidad superior a los 7° Richter. Gracias a Dios nuestro edificio no tuvo daños estructurales, transformándose en un lugar muy seguro.

El ruido, el movimiento de los muebles, el sonido de las cosas chochando unas con otras, el tintineo de las luces de los edificios en el centro de viña del mar, los destellos por las explosiones de transformadores… forman una imagen en extremo fuerte. En este momento no me puedo imaginar además, lo que viven aquellos que sus casas o departamentos se vinieron a bajo o sufrieron daños.

Ciudades como Concepción, Chillán y Talca presentan grandes áreas en el suelo, sobre todo casas de adobe y edificios de altura. Inexplicablemente edificios con menos de 5 años de construcción en Santiago, presentan daños estructurales graves que obligará a sus habitantes a abandonarlos.

En ciudades costeras como Talcahuano y Constitución, han recibido además el ataque de un maremoto o tsunami que terminó con arrasar las ciudades. La costa de la región del Maule y la región del Biobio se vio gravemente atacada, haciendo desaparecer del mapa distintas localidades.

Pero no solo en el continente fue atacado por un maremoto, el Archipiélago Juan Fernández recibió olas de más de 3 metros de altura, haciendo desaparecer el poblado de San Juan Bautista.

Bandera entre escombros
Bandera entre escombros

En medio de tan desastroso panorama, hay fotografías que levantan el espíritu. En elpais.com fue publicada una que en especial llama la atención, una bandera encontrada entre escombros.

Pues, no queda más que orar para que se encuentre la mayor cantidad de personas con vida, que la ayuda llegue rápida y efectivamente, y que la recuperación de viviendas sea efectiva.

Muchísimo ánimo y fortaleza a todos aquellos que se encuentran damnificados, a quienes en estos momentos no tienen energía eléctrica, agua potable, comida o un techo donde pasar la noche.