
Para todos los que nos creemos niños, y ya estamos viejos. Feliz Día del Niño!!

Para todos los que nos creemos niños, y ya estamos viejos. Feliz Día del Niño!!
… primer mes viviendo en Santiago.
Solo Dios lo sabe.
Comenzando el año 2010 nada hacía presagiar que hoy estaría escribiendo desde mi departamento en Santiago, cambiando la vista al mar, por la cordillera. Hace ya un mes que estoy viviendo y trabajando acá.
Este no pretende ser un análisis crítico, ni tampoco una entrada al estilo “querido diario”. Simplemente es para contar de una extraña manera, lo que ha pasado este mes.
Para aquellos que aún no lo saben, estoy viviendo en Santiago. Específicamente en Las Condes muy cerca del .
¿Y porque esta atrocidad?
Pues porque entré el 1° de abril a trabajar en , como Ingeniero de Producción administrando servidores linux y otras cosas interesantes.
Pues, hace como 10 días, me invitaron a una Jornada de Inducción en LAN para hoy. Con actividad en el y posterior tour por .
Acá les dejo algunas fotos, pero faltan del edificio corporativo (que resultó bien dañado con el terremoto), de la terminal de carga (y las respectivas cámaras de frio) y del casino de mantenimiento en donde almorzamos estilo buffet.
Fue una muy buena experiencia, en donde te inculcan los 4 valores que predominan en la empresa. Y debo reconocer, que lo hacen bien. Estos son:
Por lo visto, será un buen lugar para trabajar. Y no, no me he vendido ni me han lavado el cerebro.
Hoy fue un día algo extraño. A continuación una versión ultra resumida.
Me despierto tarde, viendo en la televisión toda la preparación para el cambio de mando. Luego de flojear acostado, me levanto a tomar desayuno. A los minutos ya estoy sentado en el sillón, viendo como llegan los invitados al edificio del senado, acá allá en Valparaíso.
Mientras que entran los invitados, justo cuando está entrando el , , comienza a moverse la tierra en un sismo que comenzó con este extraño día. Al instante, ya teníamos un asustado Príncipe de Asturias entrando al edificio del senado. Hasta ahí todo estaba relativamente tranquilo, y solo consiguió que mi mamá dejara su café en la mesa de centro.