Hoy fue un día algo extraño. A continuación una versión ultra resumida.
La normalidad
Me despierto tarde, viendo en la televisión toda la preparación para el cambio de mando. Luego de flojear acostado, me levanto a tomar desayuno. A los minutos ya estoy sentado en el sillón, viendo como llegan los invitados al edificio del senado, acá allá en Valparaíso.
Mientras que entran los invitados, justo cuando está entrando el , , comienza a moverse la tierra en un sismo que comenzó con este extraño día. Al instante, ya teníamos un asustado Príncipe de Asturias entrando al edificio del senado. Hasta ahí todo estaba relativamente tranquilo, y solo consiguió que mi mamá dejara su café en la mesa de centro.