Hoy fue un día algo extraño. A continuación una versión ultra resumida.
La normalidad
Me despierto tarde, viendo en la televisión toda la preparación para el cambio de mando. Luego de flojear acostado, me levanto a tomar desayuno. A los minutos ya estoy sentado en el sillón, viendo como llegan los invitados al edificio del senado, acá allá en Valparaíso.
Mientras que entran los invitados, justo cuando está entrando el , , comienza a moverse la tierra en un sismo que comenzó con este extraño día. Al instante, ya teníamos un asustado Príncipe de Asturias entrando al edificio del senado. Hasta ahí todo estaba relativamente tranquilo, y solo consiguió que mi mamá dejara su café en la mesa de centro.
Hace una semana atrás, el , un sismo marcó un antes y después en la conciencia colectiva del país. Este sismo, vino acompañado además de un maremoto en las zonas costeras de la y región.
Dentro de todas las tragedias personales y colectivas, debemos tener presentes que también hay cosas buenas. Familias que luego de muchos años separadas, se han reencontrado dejando de lado las diferencias, orgullos y prejuicios. Olvidando esos rencores y permitiendo unir aquello que estuvo durante tanto tiempo roto, la familia.
Hoy, es momento para darle una mano a la familia que te necesita, que te extraña y que sufre en silencio. Es el momento de darle una mano a aquellos compatriotas que no tienen un techo que los proteja, ni que les cobije en medio de la oscuridad.
Esta noche la iniciativa “Chile ayuda a Chile” se intentarán reunir CLP $15 mil millones (cerca de USD $30 millones, algo así como el 0,1% de lo que costaría la reconstrucción) en la cuenta única 2702 del y del . Esta iniciativa fue convocada por la y es organizada por , , , , , y la .
Si se encuentran en posición de ayuda, ¡no duden en hacerlo!. Las zonas afectada necesitarán ayuda directa (por lo bajo) por los próximos 4 meses, y la reconstrucción tomará mucho más tiempo. Si no pueden ayudar con dinero o bienes básicos, sean voluntarios y den parte de su tiempo a distintas actividades solidarias. Denuncien a aquellos que se aprovechen de la situación, que ¡no hay escusas!.
A las 3:34am comenzó algo que dividirá la memoria de las personas y la historia contemporánea. Un en la en su epicentro (muy cercano a Concepción, en la costa de la región del Maule).
Junto a mi familia pasamos este terremoto en , en donde se vivió con una intensidad superior a los 7° Richter. Gracias a Dios nuestro edificio no tuvo daños estructurales, transformándose en un lugar muy seguro.
El ruido, el movimiento de los muebles, el sonido de las cosas chochando unas con otras, el tintineo de las luces de los edificios en el centro de viña del mar, los destellos por las explosiones de transformadores… forman una imagen en extremo fuerte. En este momento no me puedo imaginar además, lo que viven aquellos que sus casas o departamentos se vinieron a bajo o sufrieron daños.
Este chiste me llegó por correo, me reí bastante, así que merece ser compartido.
Un día, un florista fue al peluquero a cortarse el pelo. Luego del corte le preguntó al peluquero cuánto le debía y el peluquero le contestó:
No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El florista quedó agradecido y dejó el negocio. Cuando el peluquero fue a abrir el negocio, a la mañana siguiente, había una nota de agradecimiento y una docena de claveles en la puerta.
Luego entró un policía para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero respondió:
No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El policía se puso contento y se fue. A la mañana siguiente cuando el peluquero volvió, había una nota de agradecimiento y una docena de donuts esperándolo en la puerta.
Más tarde, un profesor fue a cortarse el pelo y en el momento de pagar, el hombre otra vez respondió:
No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El profesor con mucha alegría se fue. A la mañana siguiente, cuando el peluquero abrió, había una nota de agradecimiento y una docena de diferentes libros, tales como “Cómo mejorar sus negocios” y “Cómo volverse exitoso”.
Entonces un diputado fue a cortarse el pelo y cuando fue a pagar, el peluquero nuevamente dijo:
No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El diputado contento se alejó. Al día siguiente cuando el peluquero fue a abrir el local, había una docena de diputados haciendo cola para cortarse el pelo gratis.
Esto, querido amigo, muestra la diferencia fundamental que existe actualmente entre los ciudadanos comunes y los miembros del Honorable Congreso.
Hace muchísimo tiempo que no tengo tiempo para continuar poblando el blog de contenido.
Lo de hoy, es rápido pero no indoloro. Muchos lo pueden conocer, e incluso ya haber aplicado, pero acá les dejo en excelente calidad la hoja (tamaño carta) del Kit Anti-Stress.